Diagnóstico de Artritis de pie y tobillo

La artritis se refiere a la inflamación en las articulaciones que produce daño articular. Hay muchos tipos de artritis que se desarrollan por diferentes razones, pero casi todos causan dolor y rigidez en las articulaciones afectadas, lo que puede limitar el movimiento. La artritis puede implicar cambios físicos en los tejidos que componen una articulación, como el cartílago, los músculos, los tendones, los ligamentos y los huesos. Por ejemplo, si el material liso que recubre y protege las articulaciones y amortigua los huesos, llamado cartílago, está dañado, los huesos pueden rozarse directamente entre sí. Este aumento de la fricción puede provocar que se desarrollen crecimientos duros llamados osteofitos o espolones óseos, lo que aumenta el dolor e interfiere con el movimiento de las articulaciones.

La artritis puede afectar una o más de las 33 articulaciones del pie y el tobillo. Estas articulaciones permiten que el pie y el tobillo sean flexibles y absorban el peso del cuerpo durante el movimiento. Las personas con artritis en los pies o tobillos pueden experimentar dolor e incomodidad al ponerse de pie, caminar, participar en deportes o realizar otras actividades físicas.

El dolor de artritis en los pies y tobillos a menudo sigue un patrón reconocible. Las personas tienden a sentir dolor y rigidez después de un período de inactividad, como al levantarse por la mañana o levantarse de una silla después de sentarse durante una hora o más. Caminar y otros movimientos cotidianos pueden ayudar a aliviar esta incomodidad de «inicio», pero el dolor de la artritis generalmente regresa después de una actividad prolongada.

Los médicos del NYU Langone Orthopedic Hospital y el Center for Ankle Arthritis se especializan en ayudar a las personas con artritis de pies y tobillos a controlar los síntomas y mantenerse activas. Nuestros expertos en ortopedia y reumatología trabajan juntos para garantizar que reciba un diagnóstico preciso, así como una atención personalizada que satisfaga sus necesidades.

Historial médico

Los médicos de NYU Langone obtienen un historial médico completo como parte de cada diagnóstico de artritis de pie y tobillo. Los médicos te piden detalles sobre cuándo notaste los síntomas por primera vez, qué parte del pie está más afectada, si uno o ambos pies están afectados, cuándo el dolor y la rigidez son más evidentes y si los síntomas afectan la calidad de vida.

La información sobre su historial médico más amplio puede ayudar a los médicos a confirmar un diagnóstico de artritis y determinar el tipo de artritis. Por ejemplo, si ha tenido esguinces o fracturas de pie o tobillo anteriores, o si se ha sometido a una cirugía en el pie o el tobillo, esto puede indicar que la artritis postraumática está causando síntomas. Si se ha diagnosticado osteoartritis en otras articulaciones del cuerpo, también puede ser la causa de los síntomas del pie y el tobillo. Si tiene dolores y molestias no diagnosticados en diferentes partes de su cuerpo, y si también experimenta hinchazón o una sensación de calor junto con la incomodidad en el pie o el tobillo, la artritis reumatoide puede ser la causa.

Examen físico

Además de preguntar sobre los síntomas y la historia clínica, el médico examina el pie y el tobillo para verificar si hay signos de artritis en las articulaciones. Estos pueden incluir hinchazón y sensibilidad, un sonido de crujido o estallido durante el movimiento, o cambios físicos en la forma del pie, como juanetes o dedos en martillo.

Su médico puede pedirle que se ponga de pie y camine para evaluar cómo el movimiento afecta las articulaciones del pie y el tobillo. Si el pie no se alinea correctamente con el resto del cuerpo, por ejemplo, si el pie apunta hacia los lados en lugar de hacia adelante, puede indicar artritis. Los médicos también evalúan si los síntomas limitan el rango de movimiento en el pie o el tobillo pidiéndole que apunte, flexione y gire el pie.

Radiografía

Para confirmar un diagnóstico de artritis y determinar la extensión de la afección, los médicos pueden recomendar una radiografía de pie y tobillo. Las radiografías crean imágenes de los huesos del pie y el tobillo que los médicos analizan para detectar cualquier cambio visible en la separación de las articulaciones. La reducción del espacio articular puede indicar la erosión del cartílago. Las radiografías también pueden revelar pequeños espolones óseos, conocidos como osteofitos, que pueden desarrollarse en los huesos de la articulación y afectar el funcionamiento de la articulación.

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