son compuestos orgánicos derivados de organismos biológicos como plantas y animales

La primera vitamina no se aisló hasta 1926, pero en los siguientes 25 años, se descubrieron todas las vitaminas principales. Hay trece vitaminas esenciales requeridas por el cuerpo humano, que deben consumirse en la dieta o a través de la suplementación. Las vitaminas se pueden organizar en dos grandes categorías en función de cómo se transportan. Pueden ser liposolubles o solubles en agua. Las vitaminas liposolubles son las vitaminas A, D, E, K. Las vitaminas hidrosolubles son la vitamina C y las ocho vitaminas B: tiamina (B1), riboflavina (B2), niacina (B3), ácido pantoténico (B5), piridoxina (B6), biotina (B7), folato (B9) y cobalamina (B12).

El nombre de las vitaminas parece inconsistente porque varias vitaminas propuestas fueron renombradas, descartadas o reclasificadas con el tiempo (por ejemplo, Vitaminas F, G, H y J). Muchas fueron reclasificadas como vitaminas del complejo B. Todas las vitaminas del complejo B funcionan como cofactores en los procesos metabólicos, por lo que se agrupan.

La existencia de vitaminas proporcionó una explicación para muchas enfermedades basadas en deficiencias, como el escorbuto, el raquitismo, la pelagra y la anemia. Una vasta industria de suplementos desarrollada para evitar la deficiencia en la población y persiste a pesar de la capacidad de las personas sanas para evitar fácilmente las deficiencias vitamínicas con una buena nutrición. Los suministros no están regulados tan estrictamente en la mayoría de los países como los medicamentos. La evidencia científica de los beneficios de la suplementación vitamínica en individuos sanos y no deficientes es limitada. Además de la deficiencia, algunas vitaminas pueden volverse tóxicas en dosis excesivas. Para varias vitaminas, se han definido límites de tolerancia superiores.

Las vitaminas son sustancias orgánicas que contienen carbono (los minerales son inorgánicos). Algunas vitaminas son susceptibles al daño del calor, el oxígeno, la luz y los procesos químicos. Por lo tanto, procesar (por ejemplo, cortar y cocinar) alimentos que contienen algunas vitaminas puede dañarlos. Por ejemplo, se ha demostrado que los métodos de cocción, como freír y hervir, reducen significativamente el contenido de vitamina C, mientras que la cocción al vapor retiene una mayor cantidad.

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